Estudiante de Diaconia Katherine Stübbe de Souza Henn
Estoy aquí para mostrarles un poco qué es una diaconisa y cuál es su trabajo junto con el pastor en la iglesia.
La Identidad Diaconal Luterana
1. Introducción: El Llamado al Servicio
Lema de la Diaconisa
(Rev. Wilhelm Löhe):
“Mi deseo es servir.
¿A quién quiero servir?
Al Señor, en sus desdichados y en sus pobres.
¿Y cuál es mi recompensa?
Servir, no por recompensa o alabanza sino por el privilegio de poder servir”.
El oficio de la diaconisa es una vocación de servicio a la Iglesia.
La base de este servicio es nuestra identidad bautismal como hijos amados y perdonados por Dios. Nuestra identidad bautismal se encuentra en Cristo quien nos hace misericordiosos, lo que hacemos es imitar a Cristo y mostrar su misericordia al prójimo.
2. Fundamentos Teológicos del Oficio Diaconal
El fundamento es el carácter mismo de nuestro Dios Trino misericordioso (Padre, Hijo y Espíritu Santo).
Dios el Padre es misericordioso porque nos perdona los pecados y nos ama a pesar de nuestra condición.
Dios el Hijo es misericordioso por su obra redentora en la cruz, donde tomó nuestro castigo y nos reconcilió con Dios.
Dios el Espíritu Santo es misericordioso porque obra la fe en nosotros por medio de la Palabra de Dios para creer en Cristo Jesús y recibir el perdón generoso de Dios.
Propósito: La diaconisa refleja la misericordia de Dios recibida en el bautismo. Su servicio lleva la misericordia de Dios hacia afuera de la congregación para alcanzar al necesitado.
3. Fundamentos Bíblicos del Oficio Diaconal
El oficio diaconal tiene su base en la palabra griega “diakonia” (servicio).
Las mujeres no eran parte de los doce llamados a ser discípulos de Jesus. Jesus solo llamó a hombres para ser sus discípulos y luego apóstoles. Pero las mujeres sí andaban mucho tiempo con Jesús, entonces, ellas también escucharon muchas de sus enseñanzas y vieron muchos de sus milagros. Ellas eran testigos de su vida y algunas de muerte y resurrección, como está escrito en Mateo 28:1-10 y Marcos 16:1-8.
Hay mujeres que fueran citadas en la Biblia por sus servicios, como Tabita, Lidia e Priscila.
Febe de Cencrea: La única mención específica de una diaconisa en la Biblia se encuentra en Romanos 16:1-2 “Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea. Les pido que la reciban en el Señor, como merecen ser recibidos los santos, y que la ayuden en cualquier cosa que necesite de ustedes, porque ha ayudado a muchos, y también a mí mismo.”
4. Historia de la Diaconía Luterana
Iglesia Primitiva: Desde los primeros siglos (siglos II-VII), las mujeres sirvieron en roles ministeriales, a menudo mencionadas como diaconisas, viudas y vírgenes. Su trabajo incluía visitar a los enfermos, servir a los necesitados y enseñar a otras mujeres y niños.
Decadencia y Resurgimiento: El oficio decayó con el crecimiento del movimiento monástico.
Reforma Luterana (Siglo XIX): El oficio de la diaconia fue restaurado por Pastores alemanes como Theodore Fliedner y el Pastor Wilhelm Löhe. Löhe fue notable por entrenar a diaconisas para servir en la congregación local, no solo en instituciones.
En América (LCMS): El Pastor William Passavant consagró a la primera diaconisa luterana en los Estados Unidos en 1850. La Iglesia Luterana, Sínodo de Misuri, promovió y apoyó el entrenamiento de diaconisas a partir de 1911 y abrió programas de maestría en sus seminarios a principios del siglo XXI.
5. Rol y Obra de la Diaconisa
Definición del Rol: La diaconisa luterana es una mujer entrenada y comisionada por la Iglesia, con un oficio que es auxiliar del Oficio del Ministerio Público, el pastor.
Su función es la de Sierva, Promotora y Puente de Misericordia.
Los 3 Pilares del Servicio:
Obras de Misericordia: Provee cuidado a los necesitados, visitando a los enfermos y ayudando en necesidades físicas y temporales. Mostrar lo que Cristo ha hecho por nosotros.
Cuidado Espiritual: Ofrece apoyo, consuelo, y dirige a la gente a Cristo.
1Tesalonicenses 5:11,14 “Por lo tanto, anímense y edifíquense unos a otros, como en efecto ya lo hacen.” “También les rogamos, hermanos, que les llamen la atención a los ociosos, que animen a los de poco ánimo, que apoyen a los débiles, y que sean pacientes con todos.”
Enseñanza de la Fe Cristiana: Colabora con el pastor en la enseñanza de la fe, como organizar estudios bíblicos para mujeres y jóvenes, enseñar catecismo a mujeres y niños, o en la Escuela Dominical.
Como está escrito en 2Timoteo 3:16-17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
El Vínculo con el Pastor: Su servicio siempre está orientado a guiar a otros a la Palabra y los Sacramentos que son administrados por el pastor.
6. Actitudes de la Diaconisa
Ética Teológica: La diaconisa se compromete a servir de acuerdo con la Palabra de Dios y las Confesiones Luteranas. Ella cree, enseña y confiesa la Escritura como Palabra infalible de Dios.
Prácticas Espirituales (La Oratio, Meditatio, Tentatio de Lutero): la vida de la diaconisa debe estar marcada por la oración (Oratio), la meditación (Meditatio) en la Palabra.
Humildad y Apoyo: Mantiene su oficio como auxiliar y asiste al pastor, sin usurpar sus funciones litúrgicas, como predicar o administrar los sacramentos. Su recompensa es el privilegio de servir.
Conclusión
El servicio de la diaconisa es una expresión viva de la misericordia de Dios, arraigada en la identidad bautismal, modelada bíblicamente, y restaurada históricamente para asistir al pastor en llevar el amor de Cristo a la Iglesia y al mundo a través de la misericordia, la enseñanza y el cuidado espiritual.
